Historia del camino de Santiago en Navarra
El Camino de Santiago (Camino Francés) vivió su consolidación gracias al Rey Sancho “el Mayor” de Navarra de 1004 a 1035. En 1993 fue declarado “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO lo que supuso un gran impulso a su promoción. En Navarra son casi 200 kms de recorrido y más de 55.000 peregrinos al año que realizan el tramo navarro en 6 o 7 jornadas.
Por Navarra pasan hasta cuatro caminos diferentes del Camino de Santiago: dos ramales del Camino Francés, el Camino del Baztan y el Camino del Ebro. Pero el recorrido estrella es el que entra en Navarra por Luzaide/Valcarlos, conocido como Camino Francés. Esta popular ruta va de los Pirineos a la Rioja pasando por lugares tan emblemáticos como Orreaga/Roncesvalles, Pamplona o Puente la Reina.
Además de conocer su rico legado artístico, en el que el viajero se encontrará una colegiata medieval, una catedral con un excepcional claustro gótico, antiguos monasterios y coquetas iglesias románicas también podrá disfrutar a la par de un viaje natural y gastronómico por nuestra tierra.
El origen de la colegiata de Roncesvalles se remonta a principios del S.XII, cuando Alfonso I «El Batallador» y el Obispo de Pamplona ordenaron la construcción de un hospital-monasterio en el Alto de Ibañeta para atender a los peregrinos.
Al cabo de unos años el hospital se trasladó a su emplazamiento actual. Fueron los Reyes de Navarra García V Ramírez, Sancho VI «el Sabio» y Sancho VII «el Fuerte» —cuyos reinados se sucedieron de 1134 a 1234— quienes dieron el empuje decisivo al conjunto. Sancho VII el Fuerte fue el artífice de la construcción de la colegiata, y aquí reposan sus restos.